Sobre La Plaza

Por qué existe este proyecto y cuáles son algunos de sus objetivos

“Nadie se realiza en una comunidad que no se realiza.”

Juan Domingo Perón

El aislamiento como problema

Hay grandes sectores afines al peronismo y al campo popular que se encuentran disgregados, inmovilizados, poco organizados. Básicamente, aislados. Es un momento de prácticas de aislamiento.

Las lógicas de la “empresa de uno mismo” nos llevan a que los discursos en redes siempre tiendan a pensarse desde el lugar de “yo tengo razón, y los demás no, incluso aquellos que quizás están de acuerdo conmigo”. Esto implica un debilitamiento de los lazos sociales históricos que unieron a nuestro movimiento, y una imposibilidad de acción que se expresa en los tímidos intentos de nuestro sector por expresar un plan de transformación de la realidad.

No un lugar para estar, sino para salir

La Plaza surge con la idea de ser un espacio de organización, de debate, de pensamiento colectivo, pero también de encuentro. Está pensado no como un reemplazo o una fuga de las estructuras partidarias, sindicales y militantes existentes, sino como una forma de ponerlas en un mismo espacio, a pensar, discutir, planificar.

Surge con la premisa de que debe ser un instrumento que nos impulse a la acción, a la militancia, a la organización, pero no meramente testimonial y de principios, que es lo que muchas veces termina pasando en las redes, sino en la realidad.

La intención es que la aplicación no se vuelva un lugar para estar, sino un lugar desde el que salir. Es, quizás, volver (solo por un rato) a un espacio que nos nuclee, para luego definitivamente poder dar un salto a la realidad que nos permita discutirla y transformarla.

Entender para transformar

La propuesta es que una idea como La Plaza pueda surgir a bajos costos, sin implicar una barrera de pago para quienes la puedan utilizar, y que sirva para gestionar, organizar, discutir y debatir con otros militantes —de sindicatos, partidos, ONGs, o simplemente bajo las banderas del peronismo y del campo popular— para también romper una matriz donde la indignación, la frustración y el derrotismo parecen ser una barrera para saltar a la acción política.

Primero debemos reconciliarnos con la realidad, entenderla, pensarla. Porque de esa forma, podremos también pensar en cuál es el tipo de realidad que queremos construir.

Un proyecto abierto

Este proyecto no está cerrado en su creación. La idea es abrir su desarrollo a ideas, al trabajo de otros e incluso, cuando esté más sólido, que sea de código abierto, para que los aportes de los demás se basen en el total conocimiento de cómo funciona.

La intención es dar un pequeño puntapié, aportar un pequeño impulso, que nos permita salir del ostracismo y pasar a la acción en la realidad.

Si estamos errando, diciendo pavadas o direccionando los esfuerzos en un lugar contradictorio o contraproducente, no duden en decirnos.

Sumate a organizarnos

La Plaza es un punto de partida, no de llegada. Encontrémonos acá para después salir a transformar la realidad.

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